XII
El tercer intento segregacionista
Pese a que la década de los 50 supuso un nuevo contexto social para El Puerto, la situación en aquellos años del movimiento segregacionista recogía ya no solo reivindicaciones de carácter económico o geográfico, sino que , también, incorporaba razones de tipo histórico. El pueblo había alcanzado ya , su medio siglo de existencia.
Sin embargo, este nuevo intento de segregación debe estudiarse dentro del contexto de cambios que se produjeron en la ciudad factoría; cambios que no conseguirían un mayor entendimiento entre los dos núcleos, ni una mayor implicación por parte del Ayuntamiento de Sagunto con respecto a la incipiente ciudad de El Puerto. Este periodo culminaría con la crisis de 1973, crisis que supondría, a la larga, la desaparición de nuestra industria siderúrgica.
En su último trabajo (El Puerto; crónica de un siglo) los historiadores A. Ortiz y J. Mª Prats, sintetizan de la siguiente forma esta época: “El año 1954 es clave para la continuidad de la siderurgia en Puerto de Sagunto. El año anterior España había sido admitida en la ONU respaldada por quien más hubo exigido la desaparición del franquismo: Estados Unidos. El nuevo presidente, Dwight David Eisenhower, envuelto en la era atómica y en la carrera de armamentos con los soviéticos, entiende que en la guerra fría la posición geográficamente estratégica de España es un valor que no se debe despreciar. Con la idea de que tanto Franco como él tenían una inquietud compartida: neutralizar a la Unión Soviética, la dictadura encuentra un aliado poderoso que le va a proporcionar tecnología, capital y petróleo a cambio del establecimiento de bases militares.
Altos Hornos de Vizcaya ve revitalizada la demanda de acero y entiende que no puede cubrirla con sus factorías de Sestao. Catorce años después de haber absorbido la acería saguntina se decide a realizar las primeras inversiones productivas: la construcción de tres nuevas baterías de cock, la ampliación del parque de carbones y el inicio de la construcción de tres hornos Siemens, dos hornos de Fosa y los nuevos Talleres Generales. El 29 de marzo de 1954 se inaugura un nuevo horno alto, el número 3, de modo que ahora que se han restablecido los suministros de carbón, podrán funcionar dos hornos altos simultáneamente; así se consigue superar el tope de producción de arrabio alcanzado en 1929 en más de 19.000 Tm, al obtenerse 200.532 Tm.
Este récord de producción fue posible gracias a la ingente y barata mano de obra que confluye en Puerto de Sagunto atraída de todos los rincones de España. En 1957 se alcanza el máximo de ocupación en la fábrica (6.276 trabajadores) y un año después se establece un nuevo tope de producción que tardará una década en superarse: 250.000 Tm, que por cierto era la producción anual prevista en el proyecto siderúrgico de Ramón de la Sota.
Parecía que la empresa despegaba por fin y que interesaba a la central de Bilbao. Muestra de ello es el inicio de la aplicación del Plan Bedaux a finales de la década de 1950. El objetivo es racionalizar la producción reduciendo el número de operarios, es decir, aumentar la productividad.
El Plan Bedaux consigue en cuatro años mantener el nivel de producción con menos plantilla de trabajadores, con el consiguiente descontento entre este colectivo. Además, desde 1959 el Plan de Estabilización Económica del gobierno franquista liberaliza los precios y la actividad empresarial, con lo que los efectos del capitalismo se dejan sentir entre los obreros.
Superados los duros años de posguerra, durante la década de 1950 la empresa había crecido mucho, pero los beneficios no revertían en el bienestar de los trabajadores. Los salarios continuaban siendo bajos porque no cesaba la inmigración, atraída por una oferta de empleo estable. No es de extrañar que los obreros acabaran constituyendo un movimiento clandestino para organizar huelgas reclamando mejoras saláriales y laborales. Fruto de esa lucha arriesgada en un momento en que las reivindicaciones sindicales sólo podían hacerse dentro del marco del sindicato único vertical, es la consecución del jornal mínimo de 3.000 pesetas en 1961 tras la primera huelga general que sufre Altos Hornos de Vizcaya en su Fábrica de Sagunto. Desde entonces, los movimientos asamblearios clandestinos serán frecuentes y acabarán por reconstituirse en la sombra los sindicatos tradicionales (CNT y UGT) a la par que surge el embrión de Comisiones Obreras.
Pues bien, es durante esta dura década de los cincuenta cuando se produce el Tercer intento segregacionista de El Puerto. Un intento que comienza en 1951 y que, a nuestro entender, alcanza su momento álgido con los conflictos que se produjeron a raíz de la ubicación del Matadero municipal.
Para ilustrar la practica totalidad del proceso de este nuevo intento segregacionista, recurrimos una vez más, al estudio realizado por Emilio Llueca en su libro “los intentos segregacionistas del Puerto de Sagunto”. Dice lo siguiente: En la sesión del Pleno del Ayuntamiento del 29 de noviembre de 1951 se dio cuenta de un oficio del Gobierno Civil de la Provincia que dice: El Sr. Jefe Provincial de Sanidad se ha dirigido a éste Gobierno manifestando que en esa localidad existe un proyecto de matadero municipal aprobado por el Consejo Provincial de Sanidad pero cuyo emplazamiento se halla proyectado cerca del poblado del Puerto de Sagunto, por cuyo motivo se sugiere la conveniencia de que sea modificado dicho emplazamiento situado el referido matadero en un puesto equidistante de los núcleos urbanos de Sagunto-Capital y Sagunto-Puerto, contando al parecer con el asentimiento de ese Ayuntamiento por lo que visto el informe de la Jefatura Provincial de Sanidad y oído el parecer del Consejo Provincial de Sanidad debe estudiarse el nuevo emplazamiento del matadero por no reunir el lugar escogido las condiciones adecuadas.
El escrito propició, como era de esperar, la polémica entre los concejales presentes. El señor Del Val tomó la palabra para sugerir la conveniencia de contestar al escrito del Gobierno Civil en el sentido de que el acuerdo de construcción del matadero en el poblado del Puerto fue adoptado por unanimidad hace tiempo, como compensación a la obra de la Red de Aguas de Sagunto… Asimismo recordó se habían puesto muchos problemas para el comienzo de las obras del matadero. En los mismos términos se expresó el señor Ocerin.
En una segunda intervención, el señor Del Val quiso saber quien fue a gestionar ante Jefatura de Sanidad el cambió de emplazamiento, del matadero, así como solicitó copia del escrito presentado por un grupo de vecinos el 16 de diciembre de 1950, pidiendo el cambio de emplazamiento.
El concejal señor Palanca Palos manifestó que si de verdad se desea la unión entre Sagunto y Puerto es necesario establecer el matadero a igual distancia entre ambos, destinando inmediatamente una cantidad equivalente al precio del matadero en otra obra necesaria para el Puerto.
El señor Palanca Besols en su intervención hizo constar que desde luego lo más conveniente es el emplazamiento del matadero a mitad de camino, por ser lo más económico para el ayuntamiento y lo más conveniente para todos, y que no tiene ningún miedo a la posible separación del Puerto.- estando dispuesto a votar a favor de la misma.
El señor Gassó, en su intervención, dijo que en este asunto ha habido una maniobra política intencionada para arrebatar el matadero al poblado del Puerto y que el resultado deja en ridículo a los Concejales del Puerto, por lo cual se opone terminantemente a que se altere el emplazamiento del matadero.
La cuestión del matadero la zanjó el alcalde José Blasco Such, quien rechazó la imputación referente a la jugada política y explicó los antecedentes del asunto del matadero de esta forma: con fecha 10 de julio pasado se recibió un oficio de la Jefatura Provincial de Sanidad (Inspección Veterinaria), en que como consecuencia de una visita de inspección realizada al matadero de la Ciudad, se ordenaba la realización de grandes reformas indispensables para su funcionamiento dando un plazo de tres meses para su ejecución; que pasado dicho plazo, a propuesta del secretario que suscribe hizo en compañía de éste una visita al Sr. Inspector Veterinario de Valencia, don Juan Campos para decide que el matadero no tenia arreglo posible por tratarse de un edificio en pésimas condiciones, Y el Sr. secretario, excediéndose, manifestó al Sr. Campos que seria conveniente que el matadero del Puerto, cuya construcción iba a comenzar inmediatamente, se emplazase entre ambas poblaciones, con lo cual quedaría resuelto el problema… que nunca había sido su propósito retrasar el comienzo de las obras del matadero, poniendo obstáculos al Sr. Iborra. Que el escrito que suscribieron unos vecinos en diciembre pasado, no sabe quien lo redactó. Que la separación opina que si se desea la unión sincetamente la defenderá pero que la separación no le asusta ni le extraña como aspiración legitima del Puerto. Y que lo que no consentirá nunca ni como alcalde ni como vecino es que Sagunto con su recia personalidad .Y sus gloriosas tradiciones quede absorbido por el Puerto (Libro de Actas).
Obsérvese aquí, una vez más, el mencionado anteriormente, temor a la absorción.
En la sesión del Pleno del 3 de diciembre de 1951, el Sr. Masip manifestó que puesta que en este asunto no hay ninguna cuestión personal y debe mantenerse ante todo la unión entre Sagunto y Puerto, conviene solucionar este asunto acordándose por unanimidad que no se construya el matadero y se lleve a cabo a la mayor brevedad posible una obra para el Puerto sustitutiva del mismo.
El S,: Alcalde manifestó que le parecía muy bien dicha propuesta y que a mayor abundamiento proponía que fuese la Tenencia de Alcaldía del Puerto, la que dirigiese, impulsase y gestionase todo la referente a la nueva obra, realizando toda clase de negociaciones, disponiendo del personal burocrático y efectuando las viajes que se precisen, debiendo aceptarse esta solución como la mejor.
El asunto del matadero fue nuevamente tratado en la sesión del Pleno municipal del 28 de diciembre de 1951. En el acta se hizo constar que: De la votación resulta lo siguiente: a favor de la construcción del matadero en el poblado del Puerto las señores Perez Baquedano, Masip, Gassó, Escriche, Ocerín y Del Val o sean seis, en favor de mitad de camino el Sr. Presidente y los señores Capella, Palanca Besols, Carbonell Viñals, Martínez Gaspar; Palanca Palos y Martínez Maties o sean siete y se abstuvo el Sr. Martí Carbonell que fue aprobada por mayoría la construcción de dicho matadero a la mitad del camino de la carretera entre Sagunto y su poblado del Puerto constituyendo esta edificación única para el servicio entre ambos núcleos de población.
La presidencia como final de esta discusión manifestó que indudablemente tiene que reconocerse que la población del poblado del Puerto a medida que se van sucediendo nuevas instalaciones, su población va creciendo e indudablemente llegaría un momento en que la cosa administrativa tendría que estar supeditada a la mayoría que estaría constituida por la representación del poblado y como quiera que todo ser que llegó a, la mayoría de edad, buscara emancipación, encuentra natural que actualmente hable el Sr. Del Val de la separación. Reiteró su conocida actitud de oponerse a la absorción de la Ciudad por el Puerto.
Esta parte que recoge Llueca en su estudio es interesantísima. Reitera , una vez más , el temor a la perdida de la identidad saguntina por la posible absorción que de la ciudad podría hacer el crecimiento poblacional de El Puerto y reconoce, además, el legitimo derecho a la emancipación de El Puerto. Prosigamos con el trabajo de Llueca:
En el acta de la sesión del Ayuntamiento del 6 de marzo de 1952 leemos: …El Sr. Ribelles dijo que el interés por el Puerto sería siempre tan grande como el que se tenga por la Ciudad y que esa debía ser la norma constante de actuación municipal, y el Sr. Alcalde Presidente para demostrar que su interés existe concretamente, dio un amplia explicación de las gestiones que se viene haciendo para conseguir la construcción del alcantarillado del Puerto que es el problema número uno de dicho Poblado, y recordó que había hecho constar en acta, en sesión reciente, que para demostrar su firme propósito de servir los intereses del Puerto al igual que los de Sagunto, cedía la dirección de cuantas gestiones fuesen necesarias en la provincia como fuera de ella al Primer Teniente de Alcalde en funciones delegadas en el Puerto, a cuya. disposición se ponía a tal efecto.
Con la intervención de dicho Sr. Teniente Alcalde se han realizado y realizan gestiones para hacer el alcantarillado del Puerto. El Sr. Alcalde hizo constar una vez más el alto interés que tiene por todos los problemas del Puerto de Sagunto y muy especialmente por la pronta ejecución. del alcantarillado para cuyas gestiones tiene cedida la iniciativa gustosamente desde hace mucho tiempo al Primer Teniente Alcalde Delegado del Puerto Sr. Matallin.
Sin embargo, y como venia siendo habitual, el problema del alcantarillado quedo sin resolver. A la tensión producida por la ubicación del matadero se añadió la generada por la destitución de Teniente de Alcalde, José Matallín Moncholí en una sucia jugada política. Llueca escribe a este respecto: En la sesión ordinaria celebrada por el Ayuntamiento de Sagunto el 24 de junio de 1954, los concejales residentes en el Puerto, Higinio Ocerin Mendizabal, Gregorio Miguel Calle, José Esparza García, Vicente Masip Gómez y Miguel Mengod Jarque presentaron cuatro mociones a favor de la gestión realizada por el teniente de alcalde y delegado en el Puerto, José Matallín Moncholí (Concejal y teniente de alcalde-delegado desde 1949) y reprobando que la alcaldía le sustituyera de su puesto de delegado del Puerto, por aquellos días Matallín era el presidente de la comisión pro-segregación.
El alcalde residía en la Ciudad. Del Puerto eran el primer y tercer teniente de alcalde, a la Ciudad correspondía el segundo y cuarto teniente de alcalde. Al primer teniente de alcalde se le asignaba, convencionalmente, el cargo de alcalde delegado del Puerto, -El primer delegado del Ayuntamiento en el Puerto fue Remigio Santibañez, nombrado en 1926, asistido por el secretario, Tomás Beltrán-, hasta que el alcalde José Blasco, aplicando la ley, prescinde del delegado del Puerto rebajando, con ello, la categoría del núcleo de población. Esta medida antipopular no hizo sino que aumentar la crispación que por aquellos días se respiraba en el Puerto.
Por su interés reproducimos íntegramente los textos de las mociones que los concejales residentes en el Puerto presentaron en la sesión del Ayuntamiento del 24 de junio de 1954.
Moción que presentan a la sesión ordinaria del 24/6/54 los concejales Esparza García, Ocerin Mendizabal, Masip Gómez, Miguel Calle y Mengod Jarque.
Estimando que la gestión del Sr. Matallín Moncholí, como Primer Teniente de Alcalde de este M.I. Ayuntamiento y Delegado en el Puerto, ha sido aceptada y beneficiosa para los intereses municipales en general y los del Puerto en Particular, manifestamos nuestra total identificación con la gestión llevada a cabo por el Sr. Matallín Moncholí, durante todo este tiempo de Su actuación, manifestándonos igualmente en desacuerdo absoluto con la medida adoptada por la Alcaldía- Presidencia. Siguen firmas. Los concejales que suscriben, estiman que la Corporación vería con agrado, que por la Presidencia, se le diera, conocimiento de los graves motivos que, sin duda, habrán existido para separar del cargo de Primer Teniente de Alcalde de este M. I. Ayuntamiento y Delegado en el Puerto. al concejal Sr. Matallín Moncholí. Siguen firmas.
Moción que presentan a la sesión ordinaria…
Hacemos constar nuestra absoluta disconformidad con las medidas restrictivas adoptadas por la Alcaldía – Presidencia en la delegación de poderes a la Tenencia Alcaldía del Puerto, pues aun reconociéndola estrictamente legal, modifica, en perjuicio de los vecinos del núcleo urbano del Puerto. el «modus “vivendi” establecido y por todos reconocido, sobre facultades del Teniente Alcalde del Puerto, medidas que, por otra parte, no contribuyen precisamente a. mantener la buena armonía municipal entre Sagunto (Ciudad) y el núcleo urbano del Puerto. Siguen firmas.
Evidentemente, la destitución de Matallín se producía por su implicación directa en el movimiento segregacionista, el cual lideraba. La perdida de la figura de Alcalde Delegado, y la destitución de Matallín, acentuó aun más las diferencias entre los dos núcleos de población y crispó los ánimos de unos y otros. Los prácticamente inexistentes servicios municipales en El Puerto seguían siendo suplidos por Altos Hornos de Vizcaya, que asumía, en la mayoría de ocasiones, las funciones propias del Ayuntamiento y la población trabajadora de El Puerto seguía sintiéndose desamparada por el Ayuntamiento. Además el aumento de “población de aluvión” y las diferencias económicas y sociales, contribuían aún más a avivar las diferencias entre Puerto y Sagunto. Estos hechos provocan que se solicite en el Ayuntamiento de Sagunto, la segregación de la incipiente ciudad de El Puerto. El estudio realizado por Emilio Llueca recoge así estos acontecimientos: Los concejales residentes en el Puerto solicitaron oficialmente en la sesión plenaria extraordinaria celebrada el sábado 23 de octubre de 1954, bajo la presidencia del alcalde José Blasco Such, la segregación del núcleo del Puerto. La propuesta dice Proponemos a la muy ilustre Corporación se conceda la segregación del término municipal de Sagunto, a su poblado del Puerto, por el enorme crecimiento de población, distanciada por cinco kilómetros que le separa de la capitalidad del municipio; el desarrollo industrial de las empresas allí enclavadas, y fundamentándose en el artículo sexto del reglamento de población y demarcación territorial de las corporaciones locales» (Levante, 27/10/1954). Leída la propuesta se procedió a la votación, dando como resultado; cinco votos favorables y ocho en contra. De esta forma se daba fin a una vieja aspiración: ser pueblo. Levante recogía la noticia (27/ 10/1954).
El Ayuntamiento, en sesión extraordinaria, había acordado la no segregación; el Puerto de Sagunto tiene otras vías legales para hacer llegar su voz de independencia y conseguir el fin que se propone. En la edición del día 28 Senent Llácer publicaba en el periódico del Movimiento una entrevista con el jefe local de Falange, entidad aglutinadota de los ideales segregacionistas del Puerto.
En aquella entrevista el jefe de Falange explicaba algunos por menores de los trabajos que la comisión venía realizando En esta primera reunión, el Consejo local dio cuenta a los vecinos del Puerto, numerosamente representados del proyecto de constitución de municipio propio, dando a conocer los datos que teníamos al efecto reunidos e incluso se dio lectura a una especie de memoria o historial de nuestro joven y pujante poblado. Pero lo importante es que dimos ocasión a que juzgara la opinión del pueblo, el cual se manifestó clamorosa y entusiásticamente por lo que hasta su logro no dejará de palpitar en todos los corazones porteños. A lo ocurrido después, no llamaría yo paréntesis de silencio, sino más bien periodo de preparación. Pretendemos escribir páginas gloriosas de nuestra historia, y para ello precisamos acopiar datos, antecedentes, etc. Para salir al paso de toda clase de manifestaciones pesimistas, le agradeceré haga constar que el Consejo Local del Movimiento no se detendrá por nada en el camino emprendido).
Pepe Senent Llacer publicó, el 2 de noviembre de 1954, la siguiente nota: Destruida toda posibilidad de emancipación de este poblado del término de Sagunto, a través del medio Corporación Municipal, como decíamos en nuestro número del día 27 del actual, la ponencia Pro-Segregación, que preside el jefe local e integran el Consejo del Movimiento y fuerzas vivas porteñas, seguirá laborando por los diferentes medios legales que tiene a su alcance hasta lograr su ansiado objetivo: la independencia del Puerto de Sagunto.
De momento y por causa de las elecciones municipales, no se actuará, según se nos informa de fuente fidedigna hasta que los resultados de las mismas no se hagan públicos.
Más adelante, Emilio Llueca , reproduce la entrevista que José Matallín concedía a Ignacio Belzunces en El Económico de Sagunto del 5 de agosto de 1996. Dice lo siguiente: Como las relaciones eran cada vez más crispadas, Ricardo del Val, Julio Lozano y yo fuimos a visitar al Gobernador Salas Pombo para hablar sobre la conveniencia de la segregación. Nuestra sorpresa fue comprobar como anteriormente el Alcalde, el Jefe Local y algún concejal de Sagunto ya habían presentado la petición de segregación, porque temían la absorción. Entonces, el Gobernador, al comprobar que ambas partes lo solicitan, se muestra dispuesto a ello y me lanza el reto para que inicie el proceso. Pero las fuerzas vivas de Sagunto -en El Puerto no habían pues todo giraba en torno a los Altos Hornos- se echan encima y paralizan todo. Debemos puntualizar que los cargos directivos de la empresa siderúrgica eran ocupados por elementos destacados de Falange Española.
Posteriormente, en 1954 el Gobernador Salas Pombo me concede permiso para celebrar una Asamblea en El Puerto a fin de promover la segregación. Esta Asamblea se celebró en el cine Victoria y asistió prácticamente todo el pueblo. Tras las intervenciones de Julio Lozano y yo, se formó una junta, de la que fui nombrado presidente y Emilio Poyatos secretario. Empezamos a actuar y dispusimos de un abogado, D. Mariano Andreu Llobat, quien dirigió todo el expediente y se hizo todo lo que tenía que hacerse.
El expediente se envió al Ministerio de Gobernación, pasó el tiempo y sólo tuvimos rumores sobre presiones paralizantes, pero lo cierto es que nunca recibimos contestación alguna.
Llueca también nos relata la continuidad del proceso, a través del periódico segregacionista “El Puerto”: El resultado de la votación celebrada en el pleno municipal del 23 de octubre de 1954, no aminoró los ánimos segregacionistas de muchos portosaguntinos. Desde el Frente de Juventudes se mantenía la llama reveindicativa, por ello no es de extrañar que el semanario El Puerto Boletín de la Delegación local del Frente de Juventudes, cuyo primer número salió a la calle en noviembre de 1954, fuese el abanderado, puesto que no había otro modo de poder expresar las opiniones y las reveindicaciones si no era a través de un medio periodístico del propio Movimiento Nacional.
El Puerto se creó como órgano de expresión de la lucha por la segregación del término municipal de Sagunto. En el número 6, de 24 de diciembre de 1954, en su última página el semanario publicaba un reportaje «Hacia la celebración de una Asamblea Publica» invitando a los portosaguntinos a una asamblea reveindicativa que se celebraría el día 17 de enero de 1955- Queremos, y en ello se cifra nuestro empeño, que a nuestro poblado se le reconozcan oficialmente sus derechos de pueblo. Cincuenta años de existencia y la fuerza constante e ininterrumpida de la naturaleza, han bastado para que, bajo un padrinazgo industrial, naciera y se desarrollara un gran pueblo. Puerto de Sagunto reúne con créces todas las condiciones exigidas por la Ley de Régimen Local y los Reglamentos de Organización, Funcionamiento y Régimen Jurídico de las Entidades Locales y el de Población y Demarcación Territorial. Puerto de Sagunto posee población y medios económicos suficientes no sólo para cumplir las obligaciones mínimas de todo Municipio, sino también para ponerse al día en cuanto a urbanización y modernización de servicios, pese a su postración obligada de cincuenta años (El Puerto, núm. 6).
En su edición del 22 de enero de 1955, El Puerto se hacia eco de la celebración de la «Magna Asamblea Pública» de esta manera Puerto de Sagunto ha vivido uno de los momentos más grandiosos de su historia. La celebración de la Asamblea Pública fue un triunfo rotundo de todos los porteños que pesará en el ánimo de muchos; fue la manifestación correcta y caballerosa del sentir de un gran pueblo que, formado ya y en aras de una gran superación, quiere descorrer el velo que lo cubre y anunciar su nacimiento.
El Salón Victoria dio cabida a miles de porteños que se hicieron eco de la llamada que a todos se les envió; porteños que se unieron en ese día con gran entusiasmo para demostrar que siguen firmemente la bandera que un día fué levantada conscientemente y con una fuerza moral aplastante por uno de los hijos de nuestro querido Puerto. Fuera del salón, en las calles que lo circundaban, donde llegaba la transmisión que del acto hacían los altavoces, había una barrera humana que nadie hubiese sido capaz de atravesar. Hicieron falta muchos salones más. Y ahora, preguntamos a esos que se defienden haciendo correr bulos que no causan el menor efecto: ¿Son cuatro exaltados solamente los que luchan en pro de la segregación Municipal? ¿No sienten todos los porteños ese mismo deseo? ¿Por qué entonces esta manifestación? Dejemos esto.
Abrió tan magna Asamblea el Jefe Local del Movimiento, José Matallín Moncholí quien fue ardorosamente ovacionado a su salida junto a nuestro Alcalde Delegado Sr. Masip Gómez.- Las frases del Jefe Local del Movimiento, expresadas con ese tono varonil y consciente que le caracteriza, hicieron brotar infinidad de aplausos que parecían ser interminables. Presentó a nuestro Delegado Sindical, Sr. Lozano, quien tomó la palabra. para dirigir a todos un elocuente e interesante discurso. Advirtió, con sus primeras palabras, que no se presentaba como Delegado Sindical, sino como un vecino más del Puerto…
El Sr. Lozano, de una manera indescriptible expuso claramente, basándose en hechos, la conveniencia de formar un nuevo pueblo que honre a España. Entre otras muchas cosas interesantes, dijo que debíamos separarnos de Sagunto como amigos. Elogió los hechos históricos de tan insigne ciudad pero también recalcó que estos hechos no deben ser barrera que impidan abrir horizontes a un pueblo que nace con una historia de sublime sacrificio. Advirtió «No somos electoreros a la vieja y típica usanza; nosotros nos contentamos con hechos y no con palabras».
A continuación tomó la palabra nuestro Jefe Local quien fue aclamado antes ya de hablar: El pueblo entero le hacia patente toda la simpatía y respeto que hacia su figura joven pero sensata y luchadora por el Puerto y por España, siente en todos los aspectos. Es el hombre que por su conducta y laboriosidad ha sabido unir a todo un futuro y gran pueblo…
En la ultima página del número 10 del semanario El Puerto, el jefe local y convocante de la multitudinaria asamblea, José Matallín Moncholí, firmaba: Porteños: ¡Admirable!, sencillamente admirable, ha sido vuestro comportamiento en la magna Asamblea pública que, en pro de la segregación del Puerto del municipio de Sagunto, se celebró el pasado día 17. Queremos convertir a nuestro Puerto de Sagunto en una joya con que adornar a nuestra querida Madre Patria, os dije en dicho acto, y añadí: La sublimidad de nuestro noble y elevado propósito, no debe empañarse con actitudes groseras, Hay que afrontar el problema con valentía, con virilidad; pero con corrección, con elegancia. España quiere que sus pueblos sean grandes, para engrandecerse más; que sus pueblos sean hermosos, para aumentar su belleza; que sus pueblos sean dignos, en honor a su bien probada dignidad. Hagamos a nuestro Puerto grande; hermoseemos nuestro Puerto, porque digno ya lo es en toda su amplitud.
..,Al ser relevado el Consejo Local del Movimiento, en las tareas en pro de la segregación, por una comisión de vecinos, nombrada a1 efecto el día 17, os agradezco la acogida a mi llamamiento, y la corrección con que os condujisteis pese a tratar de un problema sentido por vosotros con reconocida exaltación. Al mismo tiempo os encarezco perseveréis en vuestro loable espíritu de colaboración hacia la comisión vecinal que, desde el referido día 17, se ocupa del problema que tanto afecta a todos los que orgullosos y dignamente ostentan el apelativo de porteños. Entre los acuerdos adoptados por la asamblea pro-segregación celebrada el 17 de enero de 1955, destaca el que la comisión esté formada por vecinos y no por designación del Consejo Local del Movimiento. La prensa de aquellos días publicó el siguiente anuncio: Comisión Gestora Pro-Segregación del Puerto de Sagunto del Municipio de Sagunto. Aviso. Se hace saber a todos los porteños , de ambos sexos, cabezas de familia, que hoy sábado de 7 a 9 de la tarde, y mañana domingo de 10 a 1 de la mañana, tendrán a su disposición en la planta baja de la Jefatura Local del Movimiento (Pl. Caudillo, frente al Bar Brillante), los pliegos ratificando la delegación concedida par todos los porteños a la Comisión de Vecinos, nombrada en Asamblea Pública el pasado día 17 de Enero, para que realicen los trabajos encaminados a que nuestro Puerto se constituya en Municipalidad Propia.
Durante los días y horas indicados, podrán pasar a firmar dichos pliegos todos cuantos, deseándolo hacer no han podido hasta la fecha; advirtiendo nuevamente, que podrán firmar sólo los cabezas de familia de ambos sexos. El Presidente de la Comisión”.
Pues bien, como comentábamos en el capitulo anterior, este nuevo intento segregacionista fue cercenado por el franquismo con la destitución del Saguntino José Blasco Such. Tras la caída del régimen franquista, la crisis de la siderurgia europea, y sus desgraciadas consecuencias, relegaron a un segundo plano al movimiento segregacionista que volvió a manifestarse de forma enérgica, a mediados de la década de los 90.